Doble rasero
4 06 2007Cuando queda muy poco tiempo para que Barry Bonds rompa el record de cuadrangulares, el tema de su (presunto) uso de esteroides se utiliza como letra escarlata para invalidar sus logros. El problema es que quienes ahora se rasgan las vestiduras por tan poco ético comportamiento, son los mismos que hacÃan la vista gorda cuando sus bolsillos se llenaban de dinero proveniente de fans enardecidos con la fiebre jonronera. El viejo dicho “chicks dig the long ball” (a la chicas les gusta el jonrón) presenta al slugger como el chico que atrapa las miradas femeninas, pero no sólo eso, sino que también es el héroe de la fanaticada infantil y la envidia del manager de tribuna. Nike, ese gran abanderado de la limpieza en el deporte, realizó un spot publicitario que tuvo como “leit motiv” esta famosa frase.
Después de ver tan descarada exaltación del consumo de esteroides, cómo pueden venirnos ahora a decir que sus logros no tienen la validez de antaño porque fueron alcanzados con la ayuda de la ciencia médica? Este doble rasero es algo que debemos desechar de plano, porque en la época de las grandes gestas de los Bonds, McGwire y Sosa, ni siquiera estaba prohibido el uso de sustancias potenciadoras del rendimiento deportivo. Hay un principio legal, el de irretroactividad, que viene a decir que nadie puede ser juzgado por hechos realizado antes de la promulgación de la prohibición. Estos sluggers sólo se aprovecharon de agujeros jurÃdicos que los mismos dueños de equipos dejaron allÃ, para que sus estadios se llenaran de fanáticos del jonrón.
Por favor, no insulten nuestra inteligencia. Lo pasado, pasado. A partir de ahora, cero tolerancia sobre la base de la información y la educación de los atletas, pero sobre el currÃculo de estos magnÃficos jugadores no puede caer ninguna mácula.
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